
El ambiente en que creció Pedro Paulet estuvo absolutamente marcado por la ciencia. Entre 1890 y 1927, la Universidad de Harvard mantuvo el observatorio astronómico de Carmen Alto, en Arequipa, con el fin de explorar el hasta entonces desconocido cielo del Hemisferio Sur. Antes de eso estableció, por poco tiempo, uno en la localidad de Chosica, a 50 kilómetros al este de Lima, al que se conoció como el observatorio de Monte Harvard y que desmantelaron, según se sabe, a causa del clima lluvioso del lugar y lo agreste de su geografía.
Voces autorizadas señalan que, gracias a los servicios prestados por el observatorio de Carmen Alto, se puso los cimientos para el descubrimiento de la expansión del universo y nacieron la verdadera astronomía y la astrofotografía moderna. Así, el reconocido astrónomo Harlow Shapley escribió que en su primera década de existencia "las nubes de Magallanes empezaron a develar sus misterios y se inició la astronomía de las galaxias".
Otro aporte del observatorio fue que, en la zona adyacente a él, en la cima del volcán Misti los científicos colocaron la primera estación meteorológica del Hemisferio Sur, de lo que se ocupa esta crónica publicada en los Anales de la Sociedad Geográfica Argentina en 1895.
En 1890, era Presidente del Perú Andrés Avelino Cáceres, cuyo gobierno dio todas las facilidades a la Universidad de Harvard. Por el lado de los científicos locales, los sabios Eduardo de Habich, ciudadano polaco que fundó la Escuela de Ingenieros, y Federico Villarreal intervinieron para que se concretase su venida.
Paulet tenía 16 años y no hay indicios de que haya tomado parte de las actividades del observatorio, las que seguramente eran copadas por los norteamericanos. Pero se puede intuir que en la ciudad se vivía un ambiente de ciencia de primer nivel. Un dato curioso es que quien tomó parte como asistente del observatorio fue otro adolescente, Luis Duncker Lavalle, quien sería desde corta edad un celebrado músico y en cuya obra musical es notoria la influencia de la astronomía. El porqué Paulet no estuvo y sí Duncker Lavalle no lo sabemos pero puede ameritar una pesquisa.
Lo cierto es que la revista Ilustración Peruana, fundada por Paulet en 1909, dedica un espacio a narrar las peripecias de la comisión enviada por Harvard hasta encontrar el lugar ideal para el observatorio proyectado. Anotemos que éste fue trasladado en 1927 a Sudáfrica. Hoy no queda el menor rastro. Pero no debe ser coincidencia que los científicos de la Agencia Espacial Peruana (CONIDA) vengan hoy explorando las zonas de Arequipa y Moquegua para instalar un nuevo observatorio.
A continuación, el extracto del artículo de Ilustración Peruana dedicado al observatorio, firmado por L. De la Rosa Z.
"El caballero americano Urish A. Bogded dejó al morir la suma de 306,000 soles (1) para la construcción de un observatorio que debía construirse al mayor número de pies sobre el nivel del mar. El legado se transfirió al Haward College (2) de Cambridge, y éste, en 1887, nombró una comisión que debía ocuparse de la realización de la última voluntad del opulento americano.
Se hicieron varias tentativas para construir el observatorio en las serranías del Colorado primero y en las vecindades de California después, pero no dieron resultado favorable alguno. Una subcomisión llegó entonces al Perú, donde se repitieron los ensayos con mal éxito final también, a causa de las lluvias, y siguió luego a Chile, donde tampoco logró su intento; pero por aquel mismo tiempo otras personas habían pensado en el Misti como estación astronómica e invitaron a los miembros de la subcomisión aquella a visitarlo. La visita se hizo y de tan buenos resultados fue que a poco más la instalación del observatorio era un hecho.
Y los servicios que hasta hoy lleva prestados a la ciencia son muchos. Para dar una idea de la batería científica con que cuenta tomamos las siguientes líneas de un artículo escrito por el director del Observatorio (3) para ese mismo libro Arequipa ya citado (4); y es de añadir que posteriormente el establecimiento ha sido enriquecido con muchos otros poderosos aparatos:
"Reconocida la idoneidad del lugar se procedió a la compra de un área de terreno aparente, hacia el Norte de la aldea de Carmen-Alto, y el edificio e instrumentos que correspondían.
Los instrumentos de que al presente dispone el naciente observatorio (1890) consisten en un refractor de 13 pulgadas, el que por medio de un cambio de la lente se puede usar para trabajos de mera observación o de fotografía, con un descubridor de 8 pulgadas: hay una lente fotográfica de 8 pulgadas, un reflector de 20 pulgadas de foco corto, un refractor visual de 5 pulgadas de diámetro, otras dos lentes de 3 y 2 1/2 pulgadas, teniendo además un gran número de instrumentos pequeños que se relacionan con la exacta determinación del verdadero tiempo, con observaciones meteorológicas y también con los temblores.
También se ha propuesto traer a este lugar un refractor de 14 pulgadas de visual, con lo que este observatorio sería el mejor equipado en Sud-América, y es probable que le siga un telescopio de 24 pulgadas.
El telescopio de 13 pulgadas se halla colocado en un edificio que mide 20 pies de altura, por otros 24 por cada uno de sus cuatro lados. El techo es de lona sobre armazón de madera, montado sobre ruedas; y no obstante su tamaño es tan liviano, que el observador lo puede mover a su antojo con una sola mano. El techo tiene además ventanas, que se abren y cierran desde el suelo, por medio de cordeles, las que dando vuelta al techo permiten perfectamente colocarse al frente de cualquiera fracción del cielo y observarla con toda comodidad.
La abertura del telescopio es de 14 centímetros y su longitud focal de 490, el peso de este instrumento es de un poco más de 2,000 kilogramos, fuera del peso de sus partes movibles que es de 700 kilogramos, sin incluir el reloj y peso. El lente fotográfico de 8 pulgadas ha sido el primer instrumento que se ha puesto en estas tierras, y se espera que durante el presente año se puedan sacar con éste, cerca de 2,000 fotografías. El telescopio de 5 pulgadas se dedicará exclusivamente para observaciones solares".
(1) Se trata, en realidad, a Uriah Boyden, fabricante e ingeniero industrial americano que, en 1865, hizo una donación de 238,000 dólares al Harvard College. Es interesante notar cómo se ha hecho la conversión de dólares a moneda nacional.
(2) Es, parece, común confundir la palabra Harvard con Haward. Lo hemos notado en textos de otros autores. Por ejemplo, refiriéndose al observatorio de Chosica se habla de Monte Haward.
(3) Edward C. Pickering.
(4) Se refiere al libro Arequipa, descripción y estudio social del doctor Jorge Polar.
En la foto, la cámara "Metcalf" (f/5) de 10 pulgadas. Identificación hecha por integrantes de la Asociación Peruana de Astronomía.
La reproducción de la imagen estuvo a cargo del fotógrafo Martín Mejía.