La primera referencia pública conocida de que el Avión Torpedo podría navegar bajo el agua está en una entrevista que Paulet ofrece al diario argentino Crítica en 1944. Sin embargo, en el libro El Ingeniero Teodoro Elmore (1851-1920). Su contribución a la Arquitectura Peruana, Patricia Seminario Stullpa y Ramón Gutiérrez sacan a la luz pública una carta dirigida por Paulet a Elmore en 1909, la que revela que en aquella época la actividad submarinista no le era ajena, aunque sería una incorporación tardía a su nave voladora.
Al parecer, los dos hombres de ciencia estaban fabricando un submarino. Está pendiente indagar el destino de este trabajo, que no era -por lo que se desprende de la carta- el único, sino que habría otros proyectos paralelos. Tampoco era el primero de esta clase en el Perú: ya había habido desde la década de 1860 un experimento pionero a cargo de Federico Blume Othon (ver el video, que trata sobre la historia de los submarinos en el Perú).
El siguiente pasaje del libro reseña las circunstancias de esa colaboración, que tuvo lugar en el marco de la Asociación Nacional Pro Marina, institución conformada por marinos y civiles -de la cual fueron fundadores y cuyo directorio integraban- en momentos en que nuestras fronteras se veían amenazadas:
"En 1909, la Sociedad de Ingenieros organizó una colecta para reunir fondos y adquirir así un "Buque Escuela" para la Marina de Guerra del Perú. Teodoro Elmore propuso entonces crear una institución, con el objetivo de incrementar continuamente esos fondos. Así nace, el 28 de Agosto, Pro-Marina y su periódico Pro-Patria.
Cristóbal de Lozada y Puga señala que Elmore: "Tenía la obsesión de aumentar el poder naval, porque pensaba que las guerras se deciden siempre en el mar. Sólo pensaba en hacer propaganda patriótica, en reunir, centavo a centavo, millones para comprar buques, en modelar, hombre por hombre, la conciencia nacional".
De la correspondencia con Pedro Paulet, distinguido miembro de Pro Marina, considerado el precursor de la era espacial, deducimos que ambos estaban entregados a la tarea de construir un submarino. Paulet le dice a Elmore, en una carta fechada el 29 de setiembre de 1909:
“Mi estimado amigo: Lo que ideaba ayer de arreglar como buque escuela una fragata llevando a bordo un submarino no resulta, porque no me había fijado que las dimensiones de éstos tienen tales proporciones que la maniobra de izarlos y ponerlos a flote, sobretodo en un barco no muy grande cual sería la fragta, sería prácticamente muy difícil..."
Paulet continúa con una serie de datos técnicos sobre las características de los principales submarinos en el mundo, agregando más adelante: "Por lo demás, ya que se ocupa la "Liga" de cambiar ideas sobre el tipo de buque escuela que hay que adoptar ¿qué le parece la idea de hacer un referéndum entre las personas mas competentes y esto por la prensa? Ahí cada uno podría con libertad y seriedad lanzar y defender sus proyectos y creo que cualquiera de nuestros diarios se honraría dedicando sus columnas a este objeto." (*)
Luego de presentar sus ideas en cuanto al financiamiento de este proyecto, Paulet le dice a Elmore:
"En lo concerniente a las ilustraciones para el Pro-Patria, como no tengo un buen modelo de torpedera, y sí muy buenos de submarinos, voy a hacerle un dibujo a dos tintas, azul y negra, y en fondo blanco que simule un ataque de submarino contra acorazado con este lema la audacia contra la fuerza, se lo enviaré cuando esté listo (...). Mientras tanto bueno sería que usted se dignara pedir, sea al Dr. Mora, sea al Dr. Buenaño, una ilustración representando una torpedera, con cuyo modelo se podría hacer el fotograbado para el tercer número de Pro-Patria.
Espero verlo mañana o pasado para conversar un poco más de estos asuntos y mientras tanto reciba Ud. los afectos de un att. amigo y SS.
Pedro Paulet".
(*) En el caso de la aviación, Paulet proponía lo mismo, desde las páginas de Ilustración Peruana: un espacio en el que los inventores nacionales pudieran exponer sus proyectos democráticamente, un rasgo central de su carácter.
La vuelta al mundo de Pedro Paulet es un recorrido por la fascinante vida de este genio multifacético (Arequipa, 1874 - Buenos Aires, 1945). Estadista, científico y artista, Paulet fue el sabio que descubrió los principios de la astronáutica en la Francia de Julio Verne y quien rechazó una oferta para fabricar misiles de guerra para los nazis, con el fin de poner sus estudios al servicio del país que amó e imaginó grande, el Perú.
viernes, 8 de agosto de 2008
HISTORIA DE SUBMARINOS
Suscribirse a:
Entradas (Atom)