Estimado Alvaro:Leí tu artículo sobre Lima de aquí a cien años y me pareció muy interesante. Así mismo leí tu comentario en mi página o blog.
Mira, tú sabes que el concepto del género fantástico y el de ciencia ficción tienen cada uno sus propias características, incluso se habla de ciencia ficción dura y blanda, dependiendo qué tanto exploren la ciencia, la tecnología y los adelantos con respecto a la sociedad y el futuro. Se ha dicho que La Guerra de las Galaxias, como ejemplo, no es ciencia ficción, sino género de aventura, pues el motivo no es la tecnología, el escenario: es casi una excusa para enmascarar las viejas películas del Oeste, pero con escenarios espaciales, y el revólver por la pistola láser, o la espada tradicional por la luminosa.
La ciencia ficción no es literatura fantástica, pues lo fantástico es imposible e inexplicable, hoy, mañana y siempre. Es una rajadura, una ruptura con la realidad, y por supuesto, la ciencia ficción es improbable hoy, pero no mañana, por tanto pierde su condición de imposible en lo que categoriza a lo fantástico.
Creo que ya se ha escrito mucho sobre esto, pero pensé que te gustaría compartirlo. La primera obra considerada ciencia ficción en el mundo fue Frankenstein, de Mary Shelley, que fue publicada en 1818. Anterior a Verne y Wells.
Un abrazo desde Arequipa.
Atentamente
Pablo Nicoli Segura (*)
(*) Pablo Nicoli es un escritor arequipeño. Es autor de varios cuentos y una novela de ciencia ficción, Dos Arequipeños en tiempos de Cristo, uno de cuyos protagonistas es nada menos que Pedro Paulet y de la que pronto publicaremos el primer capítulo.
Los dejamos con imágenes del primero Frankenstein cinematográfico, filmado por James Whale en 1931, con Boris Karloff como protagonista.
