viernes, 29 de enero de 2010

¿Conoció Federico Villarreal a Pedro Paulet?

Nacieron en tiempos y ciudades distintos pero en un momento de su vida compartieron intereses y -quién sabe- hasta pudieron tener diferencias. Villarreal nació en Lambayeque, al norte del Perú, en 1850. Paulet, en Arequipa, al sur, en 1874. Un año antes del nacimiento de éste, el matemático Villarreal, con 23 años de edad, había creado el polinomio que lleva su nombre y que sirve para elevar un polinomio a una potencia cualquiera. Comenzaba a labrar así el reconocimiento continental que se le rendiría.


En 1890, Villarreal ya era un astrónomo reconocido y jugaría un rol decisivo para que la Universidad de Harvard estableciera el Observatorio de Carmen Alto, en Arequipa. Paulet era aún un adolescente. Pero ya estaba cautivado por la astronomía y los viajes al espacio. Y ya prefiguraba su ingenioso Avión Torpedo, como contaremos más adelante.


Manuel Rojas, de la Asociación Peruana de Astronomía, cuenta que Villarreal fue el mayor divulgador de la astronomía en el Perú a fines del siglo XIX. Y ofrece un par de datos preciosos al respecto. En 1892, Villarreal publicó en el diario El Comercio "Una visita a la Luna", donde anticipaba cuáles serían las primeras impresiones que se llevarían los astronautas: "...su extrema agilidad, comparable a la de un gato, el inconcebible silencio de un astro sin atmósfera, el espectáculo de un suelo sumamente quebrado; montañas de forma redonda bastante altas y con horrorosos precipicios, en el centro de los cuales se levantan numerosos conos secundarios y volcánicos, y la visión de un cielo negro donde no se ocultan las estrellas y aparece un sol inmóvil, que necesita una semana para subir del horizonte al cenit".


Al año siguiente, un año antes de que Paulet partiese a seguir estudios en la Universidad de París, Villarreal publicaba el ensayo "Los Cometas en tiempo de Huayna Cápac", en el que comparaba las crónicas de Garcilaso con las observaciones modernas y consiguió identificar los cometas que los cronistas de la conquista española del Imperio de los Incas describían.


¿Cómo fue el encuentro entre Villarreal y Paulet? No hay bibliografía al respecto, pero con los indicios que hay podemos hacer un ejercicio de imaginación. Paulet se inscribió en la Sociedad de Ingenieros, a la que ya pertenecía Villarreal, en 1905, un año después de su retorno de Francia. Más importante aún es que ambos figuran en el directorio de Pro Marina, cuya fundación ocurrió en 1909 a raíz de los roces con Chile. En 1910, Villarreal publicó una serie de artículos sobre la llegada del cometa Halley en Ilustración Peruana, la revista que dirigía Paulet. Ese mismo año, los dos ofrecieron charlas sobre la novísima aeronavegación.


Villarreal era, además, el decano de la Facultad de Ciencias de San Marcos, es decir toda una autoridad. Cuenta Jorge Basadre, quien declara que en su infancia sus hermanos ingenieros mencionaban con frecuencia a Villarreal y Paulet, entre otros científicos: "Villarreal no fue un sabio pacífico e inofensivo. Muchas veces refutó a presuntos expertos e inventores y polemizó con ellos implacablemente sin desdeñar su poca jerarquía intelectual. Tuvo también veleidades lingüísticas. A pesar de su genio, Villarreal no tuvo brillo como profesor. En sus lecciones, su gran dificultad de expresión levantó un muro ante sus alumnos, dando lugar, de un lado a monólogos acompañados por complicados cálculos en la pizarra y, de otro a escenas cómicas o grotescas. Hombre apasionado como decano en la Facultad de Ciencias de la UNMSM ejerció una verdadera dictadura. A pesar de humanas debilidades y de deficiencias ahondadas por la falta de una educación adecuada o por las limitaciones del ambiente, Villarreal es todo un personaje en la historia del Perú".


Por todo lo anterior nos preguntamos: ¿qué opinaba Villarreal del Avión Torpedo de Paulet?